El rugido regresó a Monterrey… y no fue discreto. El viernes 27 de marzo marcó el arranque de Tecate Pal Norte 2026 con una mezcla poderosa de géneros, generaciones y momentos que dejaron claro desde el primer día por qué este festival juega en otra liga. Desde temprano, Parque Fundidora se fue llenando de energía,
El rugido regresó a Monterrey… y no fue discreto.
El viernes 27 de marzo marcó el arranque de Tecate Pal Norte 2026 con una mezcla poderosa de géneros, generaciones y momentos que dejaron claro desde el primer día por qué este festival juega en otra liga. Desde temprano, Parque Fundidora se fue llenando de energía, de esa que solo se siente cuando sabes que estás a punto de vivir algo grande.
Los escenarios comenzaron a encenderse con propuestas frescas y nombres emergentes que poco a poco fueron elevando la intensidad. Acts como Pacífica, Rubio y Gran Sur pusieron el mood perfecto para arrancar el día, mientras el público comenzaba a soltarse entre escenarios, cervezas y el clásico “¿a quién vamos a ver ahora?”.

La tarde avanzó y el festival empezó a tomar forma con sets sólidos como los de Camilo Séptimo, Siddhartha y 31 Minutos, este último regalando uno de los momentos más inesperados y coreados del día, demostrando que la nostalgia también tiene su lugar en Pal Norte.
Pero la noche… la noche fue otra historia.



El mood cambió cuando los nombres grandes empezaron a tomar control. Jackson Wang entregó un show visualmente potente que conectó fuerte con el público, mientras que Myke Towers llevó el perreo a otro nivel, confirmando la diversidad sonora del festival.
Después vino el turno de Interpol, que transformó el ambiente con su elegancia oscura y ese sonido que atraviesa generaciones. Un respiro emocional antes de lo que se venía.
Porque sí… Deftones no vino a jugar.
El escenario se convirtió en una experiencia intensa, casi catártica. Guitarras pesadas, atmósferas densas y un público completamente entregado hicieron de su presentación uno de los puntos más altos del día. De esos shows que no solo ves, sino que sientes.
Y cuando parecía que ya lo habíamos vivido todo… llegó el cierre.

Tyler, The Creator tomó el control con un espectáculo tan caótico como preciso. Visuales, energía y personalidad en cada segundo de su set, dejando claro por qué es uno de los headliners más relevantes del momento.
El viernes cerró con miles de personas saliendo del parque con la misma sensación: esto apenas empieza.
Porque si el Día 1 fue así… lo que viene el sábado promete subir aún más la vara.


















