Desde Mérida, Valeria Jasso sigue consolidando su lugar en la escena alternativa mexicana. Con una propuesta que mezcla sonidos latinos, pop y una vibra tropical muy fresca, la cantautora apuesta por canciones honestas y cercanas. Viene de un 2025 movido, que incluyó su participación en el Zócalo de la Ciudad de México el pasado diciembre,

Desde Mérida, Valeria Jasso sigue consolidando su lugar en la escena alternativa mexicana. Con una propuesta que mezcla sonidos latinos, pop y una vibra tropical muy fresca, la cantautora apuesta por canciones honestas y cercanas.
Viene de un 2025 movido, que incluyó su participación en el Zócalo de la Ciudad de México el pasado diciembre, y ahora presenta “Solo Tú”, su más reciente sencillo: una bachata romántica que marca el inicio de una nueva etapa y adelanta lo que será su próximo disco. En esta entrevista para Rokkers, Valeria nos cuenta sobre este momento de su carrera, su proceso creativo y la intención emocional detrás de sus nuevas canciones.
¿Qué significó para ti presentarte en el Zócalo de la Ciudad de México como parte del Festival de Invierno? ¿Cómo viviste ese show?
VALERIA: Pues obviamente, cuando me compartieron que iba a tocar en el Zócalo (en el festival), pues sí sentí muchísima emoción, porque justo estoy llegando a la ciudad a vivir, y poder tocar en un espacio así siento que era como un espacio donde ya veía en algún momento poder tocar y donde he visto también a muchos artistas que admiro hacerlo. Entonces, pues obvio, cuando me dieron la noticia de la oportunidad me emocioné mucho; estaba muy feliz.
Igual, llevo un tiempo tocando en un formato acústico que solo es con la guitarra y mi voz, y aquí se me pudo dar la oportunidad de meter secuencia, bajo, percusiones; justo el percusionista es uno de mis músicos con los que toco aquí en Mérida, entonces, en ese aspecto, súper feliz.
Siento que la gente me recibió de una forma muy cálida; eso fue algo súper lindo. O sea, la gente al final se acercó y fueron a verme, y creo que eso fue para mí lo más lindo de poder tocar ahí: como el recibimiento de la gente. Porque al final es un espacio público y la gente está haciendo diez mil y un cosas, pero el hecho de que te escuchen y te presten atención es otra cosa. Entonces, siento que fue, en ese aspecto, una muy linda experiencia.
Cuando estás arriba del escenario, ¿Qué momentos o detalles hacen que el show se vuelva realmente especial para ti?
VALERIA: La verdad, y justo lo platicaba hace unos días con Sergio, cuando me presento en un formato acústico es muy lindo porque somos mis letras y mi voz, y creo que igual es bueno no necesitar de más instrumentos para hacerte sonar; creo que eso es algo importante y algo especial. Entonces, eso es algo que sí me apapacho mucho, como de claro, “es mi voz lo que estoy cantando y no hay más en mi show”.
Y creo que también mucho la calidez que yo siento que doy, fuera o en un escenario, es como al final somos personas que queremos sentir la música; yo soy un ser humano más que la quiere compartir, entonces yo lo veo así, como esa calidez que quiero dar. Y me gusta mucho poder mover mis brazos, como la parte más corpórea, poder verlos a los ojos, sonreírles, no sé, conectar fijamente; eso me gusta mucho.
Y también, cuando yo estoy con mi banda o con más músicos, siento que justo el hecho de poder tener mis canciones como suenan en las plataformas, pero con ciertos cambios —porque también creo que eso es la magia del en vivo—, de ir y escuchar lo mismo que está en Spotify, pero con ciertos detalles extras, creo que eso también es lo que hace mágico cuando estoy con otros músicos: que ya se vuelve como una cosa que te envuelve más, porque ya no es nada más mi voz, sino las letras, el sonido.
Desde tu perspectiva, ¿cómo está hoy la escena artística en Mérida y cuáles consideras que son los principales desafíos y oportunidades para las nuevas propuestas?
VALERIA: Siento que, hace unos meses que me fui, no estoy tan presente en lo que están haciendo aquí en Mérida como antes, por supuesto. Cuando estaba viviendo en Mérida me daba la oportunidad de ir a escucharlos o, al final, que cierto amigo toca y vas a los toquines, y entonces siento que podía estar mucho más presente.
Pero realmente creo que hay una oleada de artistas nuevos que también están entrando a la parte local y que hay una diversidad de géneros. O sea, creo que eso es algo que, si estás dentro de lo local, lo vas a saber, y siento que hay mucha gente que tal vez no se permite o no descubre todas estas propuestas, pero hay mucha diversidad: hay cantautores, hay rock, hay DJs de electrónica, o sea, hay de todo. Hay artistas que hacen más pop, entonces siento que eso está muy bueno porque no es una parte cultural donde nada más se cierre tal vez a cierto estilo, sino que hay una gran diversidad y creo que hay cosas muy interesantes pasando aquí.
O sea, creo que en realidad esas ganas de los artistas de Mérida siempre están y siempre han estado, y eso es lo lindo, y lo que también te lleva o los lleva a otras partes a querer seguir creciendo.
Y al final, creo que aunque estos últimos meses no he estado en Mérida y no tengo así un panorama “súper fresco” de lo que ha estado pasando, todo como que sigue por lo mismo. Desde que yo empecé siempre han existido estas propuestas hasta ahorita, y hay artistas mucho más jóvenes que justo están naciendo y que están haciendo el esfuerzo por también promover su música. Y siento que esas oportunidades, aunque aquí hay menos —eso es verdad—, pero esas oportunidades también que te da lo digital pues lo han sabido llevar muy bien.
Después de ganar las Welcome Sessions en 2022, pareciera que comenzaron a abrirse más puertas para tu proyecto. Desde tu perspectiva, ¿Qué impacto tuvo esa experiencia en tu crecimiento artístico?
VALERIA: Yo siento que en ese momento también venía de estar haciendo “mi luchita” y mi esfuerzo desde aquí en Mérida, entonces encontraba muchas convocatorias para participar y era como “bueno, a ver qué encuentro y yo me voy a meter”, y recuerdo que justo tenía un poco de nervios de entrar porque tenía que estar viajando, creo que dos o tres veces, a la Ciudad de México, y yo lo quería meter con un formato de banda completa. Entonces yo decía, “Dios mío, vamos a estar viajando todos, hay que organizarse y todos vamos a poder ir, y los vuelos”, y bueno, todo lo que conlleva.
Pero al final es a lo que me refiero con que es intentar y hacer un esfuerzo por creer en tu música y por decir “¡vamos!”, o sea, estas son las oportunidades que al final te mueven y que tienes que tomar. Entonces quedaban creo que 5 o 10 minutos para que cerrara, la metí y dije “bueno, ya, lo que sea de Dios”.
Y al final terminó siendo una experiencia muy, muy bonita que también me abrió completamente la perspectiva de todo lo que se estaba haciendo en general también en México, porque además había otros artistas de otros lados. Y obviamente, pues el hecho de haber ganado el primer lugar era algo que no me imaginaba en realidad; o sea, siento que fue una experiencia que sí me voló la cabeza en ese aspecto.
Porque fue como salir de Mérida para irme a tocar y luego la final fue en el Indie Rocks!, que también era un recinto que yo tenía muchas ganas de conocer, de tocar, y luego también con el jurado; que también, o sea, eran artistas y personas que yo admiraba, y era como “ok, bueno, van a escuchar mi música…”. Y el día de la final el público igual fue súper lindo. Y por eso siento que fueron como muchas piezas y muchas cosas que se dieron para que yo me sintiera de esta forma, súper orgullosa de lo que habíamos logrado.
Gracias a ese concurso pudimos grabar varias canciones en Topetitud con Paco Ayala y también, pues, fue otra experiencia. Por eso digo que han sido como varias piezas que voy viendo y que, pues sí, te abren la perspectiva.
Y bueno, también son cosas lindas porque justo estaba Santiago de Little Jesus, él fue parte del jurado, y justo el año pasado pude cantar con Little Jesus y compartir escenario. Entonces también siento que son cosas que en ese momento no me hubiera imaginado; como en ese momento era mi jurado y luego, dos años después, estoy siendo invitada para cantar con ellos aquí en mi ciudad. Entonces son cosas que, pues sí, que en ese momento no me hubiera imaginado, pero sí, hermoso. Una de las oportunidades más lindas que he tenido.
¿A partir de esa experiencia surgió también la oportunidad de trabajar en tu EP con Paco Ayala y Flip Tamez, cierto?
VALERIA: Sí, justo venía de sacar Suspiros (el álbum 2022) y con esa oportunidad de poder ya ir a grabar a otros estudios, porque además igual tocó que gané cantar en el Festival de Santa Lucía y grabar una canción en Victoria con Flip, entonces tenía ahí como dos estudios donde podía grabar mis canciones y fue como, “bueno, hagamos un EP”, y entonces en ese momento quería darle un giro más.
Siempre siento que mi música es muy íntima porque al final la escribo mucho desde lo que vivo, lo que siento y lo que quiero también, como dejar esa partecita de mí, de mi forma de pensar en el mundo. Pero siento que este EP lo buscaba más introspectivo, entonces fue igual un EP con otro giro. Y pues se me dio la oportunidad de poder grabar “Noches” y “Mi Sueño”, dos canciones, y otra más que no salió. Las grabé en Topetitud y luego “Poquitito de Té”, que también es parte, la grabé en Victoria Records en Monterrey.
Siento que fue algo muy, muy natural que yo no pensé en su momento. Siempre cuento esta historia, pero porque eso fue así: yo estaba en la universidad y compuse la primera canción y realmente fue porque un amigo me dijo “ay, oye, ¿la puedes subir a Spotify para que yo la escuche?”. Yo en realidad no pensé que más gente la iba a escuchar; o sea, yo la compartí para mi amigo. Yo ni siquiera tenía idea de que me gustaba componer, yo venía de sólo interpretar y había compuesto esa canción, y me había encantado.
Fue como “wow” explorar otras formas de ser creativa y de sentir esa libertad y de poder escribir y de poder también darle como una voz a lo que yo sentía en ese momento. Pero yo venía más bien como de investigar cómo subir música a Spotify y subirla para mi amigo, y de ahí fue que la canción empezó a ir bien; o sea, pues la empezaron a compartir y siento que fue algo muy especial y específico que me pasó, que fue como “wow, ok”, o sea, puedo subir mi música y la puedo compartir. Y realmente creo que en ese momento, hasta ahora, estoy viviendo eso de decir “¿esto vale la pena compartir o no?”.
Ahorita sí he escrito canciones; muchas sé que no quiero que salgan, no porque no me gusten o sean malas, sólo porque siento que no es el momento. Pero en esa etapa de mi vida era como “ah, escribí una canción, la voy a compartir”, o sea, yo me sentía súper libre con esto. Como que no había expectativas, no me juzgaba, era un juego para mí, entonces sólo era como “me gustó lo que hice, va, lo comparto”, y así realmente fue como se me dio.
Y, justo creo que también para cada artista el proceso es muy distinto, pero yo creo que es válido poder, como ahora lo estoy viviendo, también hacer un análisis. Claro, en este momento ya es mi vida, ya es a lo que me dedico y es lo que pienso hacer por el resto de mi vida, entonces ahora sí le pongo un poco más de pensamiento.
Es como sentarme y a ver… voy a analizar, y creo que eso está bien, pero también creo que es bueno dejar ir y no guardarte las cosas. Es como “a ver… ya pusiste mucho empeño en esta canción, sabes que significó algo para ti, que fue algo especial, bueno, compártela”. Entonces creo que es poder llegar a un balance también, de poder sí llegar a ser crítico con lo que haces, pero sin ser duro, sin juzgarte, y también pensarlo desde que al final, pues la música debería de ser algo que nace de ti y sin juzgarla tanto, pues. Entonces es como llegar a un balance; ahora yo lo veo así.
Cuando no estás haciendo música, ¿Qué cosas te ayudan a reconectar contigo misma y a encontrar inspiración de manera natural?
VALERIA: Ahora me ayuda mucho poder salir a caminar; aquí en Mérida no lo hacía mucho porque hay mucho calor, pero en la Ciudad de México me encanta poder salir. Y lo que he hecho en estos últimos días es que salgo a pasear a mi perrito o voy y me compro un chocolate; hasta subirme al Metro, Metrobús, caminar, eso; el poder como salir también de mi mundo, porque a veces estás tan encerrado en tus ideas y siento necesario salir.
Igual, cuando estoy en Mérida, ir a la playa. Ahora que también estoy trabajando en mi disco, salir a mi terraza y simplemente sea como ver los árboles y ver el cielo, ciertas cosas; como poder ver qué más hay alrededor de mí, eso siento que es algo que me ayuda mucho. Justo, y puede sonar “muy románticon”, pero ayer que estaba y veía los árboles, el cielo, era como “a veces creo que nos enjaulamos tanto en nuestras propias ideas y les damos demasiada importancia”, y en realidad es que no; la vida sigue y hay mil cosas afuera. Entonces, como que al final el poder ver esas cosas, el poder ver a gente, lo que está haciendo la gente, todo es inspiración para mí allá afuera.
Y también siento que algo que me ayuda mucho es poder escuchar música de otros artistas, como ponerme a escuchar un álbum completo o poder escuchar música de otras personas. Igual, poder salir con mi familia o con amigos y poder también darme ese descanso; que también es bueno descansar la mente si estás bloqueado: “bueno, relájate un rato, ya después se va a salir”.
Me encanta ver películas, esa es otra cosa también que me encanta, y también la parte visual me ayuda mucho a construir canciones; cómo me las puedo llegar a imaginar. Entonces siento que es como poder tomar inspiración de todo lo que te rodea, no nada más musicalmente, sonoramente, sino también visual.
Pero claro, necesitas vivir para poder escribir, esa es la cosa. Y a veces uno se enjaula y es como “voy a escribir 10.000 canciones”; bueno, sí, pero creo que necesitas tener un poco más de claridad de la vida y vivir un poquito más.
Has abierto shows para artistas como Esteman y también has compartido escenario con otros talentos, como Snenie, en espacios como el Foro Hilvana. ¿Qué ha significado para ti vivir ambas experiencias: abrir conciertos y, al mismo tiempo, empezar a impulsar a otros proyectos?
VALERIA: Bueno, el compartir escenario siento que han sido experiencias que me han hecho confiar más en mí misma. Definitivamente siento que siempre, o en estas ocasiones, es algo más personal, como más de “no puedo creer que estoy en este escenario” con estos artistas que admiro, que tengo la capacidad de hacerlo y que tengo que confiar en mi voz y en mi música, y también confiar en que he compartido canciones que no son mías.
Por ejemplo, con Esteman, creo que una noche antes, o una o dos noches antes, me comentaron de compartir —además de abrir su concierto— una canción con él, y eso era un reto. Era la primera vez que me subía con un artista que yo admiraba, que además era una canción que yo no conocía, específicamente esa, y fue como aprendérmela de un momento a otro. Y siento que esas cositas son como lo que hace toda una experiencia para mí.
He compartido con los Amigos Invisibles también, y ahí ha sido subirme y sin saber cómo me voy a escuchar, sin haber hecho prueba, y bueno, es como que “ok, bueno, pues soy yo, mis in-ears contra el mundo”, porque no escucho más. Y por eso, como que cada show ha tenido una experiencia, pero todos han sido muy amables conmigo y significa mucho, porque al final hace que, de nuevo, todas estas cosas que uno vive como artista sean un pasito más a cosas que puedes lograr. Entonces todo es como claro, o sea, “ahora tengo la capacidad de esto y sé que puedo lograr esto y muchas cosas más”; entonces creo que ese ha sido como el significado para mí.
También, por ejemplo, de verdad haber cantado con Little Jesus ha sido de las cosas igual más importantes para mí hasta ahora en mi carrera, porque yo me acuerdo escuchándolos en un Pal Norte, cuando había sacado mi primera canción, y estar desde el otro lado, y años después —claro, igual de mucha disciplina, constancia, de trabajar en mi música— estar ahí en el escenario con ellos y decir “vale la pena también el esfuerzo”.
O sea, antes estaba como público sin imaginarlo y ahorita estoy aquí con ellos, y creo que también como artista que está en proceso y que está creciendo es importante darles espacio a otros artistas también que te gustan. He tenido la oportunidad, sobre todo a amigas, de darles el espacio cuando he tenido shows con amigos.
Y justo en el Foro Hilvana, Snenie para mí en realidad era una artista que yo admiraba mucho; o sea, me gusta mucho su música. Nos acabábamos de conocer y ahí fue más bien como “oye, me encanta cómo cantas, ¿quisieras abrir el show y compartir conmigo ese día y esa noche?”, y ella fue como “sí, claro, hagámoslo”. Y al final creo que también es importante poder hacer amigos dentro de la música, compañeros para compartir oportunidades y escenario; creo que también es muy lindo.
Ese día igual estuvo un músico que me gusta mucho que se llama El Mulu, y él igual me ha escrito para cantar con él en dos conciertos que yo no he podido, o no se me ha dado la oportunidad en la ciudad, pero ahí sí se me dio. Fue como “oye, me encantaría que cantaras esta canción”, y entonces también compartir la música y compartir tus canciones con otros artistas, que terminan siendo amigos, es muy bonito.
Participaste en un disco tributo a Daniel Melero. ¿Cómo surgió esa invitación y qué significó para ti formar parte de ese proyecto?
VALERIA: Justo aquí en Mérida estaba Chema Arreola, que es músico, y yo conocí a Chema por un amigo de mi mamá. Entonces, en ese momento yo igual estaba empezando y fue como “oye, nos están dando la oportunidad de hacer una canción justo para este disco tributo para Daniel Melero, estamos buscando una voz femenina y nos gustó tu voz y nos gustaría que fueras tú”. Y además, pues había muchos más músicos; cuando vi los artistas que iban a estar fue como “ah, claro, sí, hagámoslo”, no había duda.
Y realmente fue una canción que ellos escogieron, que se me dio y que grabé; igual mi primera vez grabando en otro estudio que no era mío, y también llevaba muy poquito haciendo música en ese momento. O sea, yo creo que había grabado tres canciones mías antes y ya.
Fue otra experiencia estar ahí solita con ellos y como ir sobre otra canción; que yo estaba acostumbrada a sólo cantar lo mío, y ahí fue como esta primera experiencia de hacer una rola que no es tuya, hacerla propia. Y hacerla también propia, pero con lo de los demás, porque no nada más era yo, sino con lo que los demás también querían. Entonces fue una experiencia muy linda; yo les agradezco mucho eso.
Y al final el disco sí tardó un tiempo en salir; o sea, no salió apenas la grabé. Yo creo que habrá salido dos años después, o se tardó mucho, porque al final pues éramos un montón. Entonces al final salió y ahí está, y también es muy lindo poderme escuchar en otra cosa que es súper distinta a lo que yo hago, pero saber que puedes irte sobre lo que tú quieras; o sea, creo que al final eso es también lo importante: no nada más hacer lo tuyo, sino saber irte a otras cosas y a otros lados.
¿Qué consideras que tiene de especial el género en el que te mueves actualmente? ¿Qué te permite expresar o explorar que quizá no encontrarías en otros estilos?
VALERIA: Yo siento que me gusta mucho lo acústico y me gusta mucho también poder —y lo veo más ahora que sé que está mucho esta “onda digital”, y también me encanta, o sea, hay artistas que me encantan—, pero creo que en la parte de lo orgánico y lo natural, también dentro de los instrumentos, de poder saber que las percusiones fueron grabadas por otro ser humano y que fueron tocadas, creo que eso es algo que a mí me interesa mucho dentro de mi música. Y también, dentro de lo contemporáneo y lo digital, es hermoso poder usarlo. Entonces siento que en este momento estoy llegando como a una mezcla de ambas cosas, de poder decir “bueno, tal vez voy a usar este kick que es digital, esta caja de ritmos o lo que sea, pero también sé que grabamos las guitarras, que hicimos tales cosas”, y creo que eso es lo lindo que me está dando.
También no quisiera encasillar mi género porque incluso pienso que siempre he dicho que hago pop folk, que siento que sí, mucho de lo que hago va por ahí, pero al final pues terminas explorando otros géneros y creo que eso es lo lindo, como lo natural, lo instrumental, lo orgánico que tiene el hacer esto. Siento que también dentro de lo que el sonido permite es que las letras conecten mucho con la vulnerabilidad y con esa intimidad que uno busca dentro de lo propio, que es lo humano, pues, esta calidez que te da.
Entonces siento que eso es lo que me permiten las canciones que estoy haciendo, que también siento que “es muy yo”, porque justo ahorita, por ejemplo, escucho muchísimo a Daniel Caesar, es ahorita mi artista favorito, por ejemplo, y siento que estoy escuchando mucha música en inglés. Siento que estoy escuchando más Soul, más Neo Soul, más R&B, y no estoy cerrada a hacerlo; de hecho, tengo una canción que es y que va a salir. Pero claro, para mí esto es como mi esencia, esto es mi género, esto es lo que quiero hacer, y tal vez solo voy metiendo ciertos detalles.
Hace poco igual platicaba con mi pareja de eso: “¿cómo puedo meter lo que escucho en otras referencias a lo que hago y a mi género?”. Y es como “a ver, vamos a escuchar las capas vocales, vamos a escuchar qué hacen en tal cosa y cómo podemos meter eso a lo que yo estoy haciendo”. Entonces siento que también es un género que me permite explorar. Y creo que sí, o sea, eso para mí es lo lindo de estar ahorita haciendo mi música.
Sigue siendo una exploración, pero creo que va por ahí; se me hace hermoso poder hacerlo en este momento.
¿Qué sensación te gustaría que alguien se llevara después de escuchar tu música por primera vez?
VALERIA: Calidez. Creo que hay mucha música que nos hace sentir de muchas formas, pero específicamente con mis canciones sí busco generar esa cercanía con los sentimientos que a veces siento que nos hace mucha falta. O sea, está uno muy incluso conectado con lo que pasa en el mundo, con todo el caos que hay, de las redes sociales, de lo que uno pueda estar viviendo, pero para mí lo que busco con mis canciones es poder generar como ese momento de relajación y tranquilidad, de decir “bueno, al menos en este momento estoy bien o todo va a estar bien”.
Siento que es algo que busco con mis letras, que estas canciones a mí también me acompañan, entonces se me hace muy lindo saber que también puedan acompañar a otras personas y que todos nos podemos acompañar entre nosotros. Porque al final es porque compartimos algo; compartimos un gusto, un pensamiento, ciertas ganas. Entonces eso es lo que busco con mi música: esa calidez.
¿Qué proyectos o lanzamientos tienes preparados para lo que resta del año? ¿Podrías darnos un pequeño adelanto?
VALERIA: Estoy trabajando en un disco desde hace ya un tiempo, y es un disco que me ha costado. Yo creo que cuando salga lo voy a celebrar como nunca. También siento que llegó en un momento de mi vida en el que yo estaba teniendo muchos cambios, entonces todo el año pasado fue empezar a trabajar estas canciones, pero también vivir muchísimas cosas personales y, a la vez, preguntarme “¿qué más puedo hacer?”. Ha sido todo un reto para mí, en el buen sentido, entonces este año ya por fin van a empezar a salir estas canciones.
Voy a estar compartiéndolas por sencillo y también este año va a salir el disco, entonces no hay mejor spoiler que ese: el disco sale este año. Y eso me emociona mucho porque siento que sigo buscando esa intimidad, esa cercanía, pero también viene de otras referencias que he estado escuchando; termina siendo muy a mi estilo.
Incluso ahorita que hice esta bachata, que era como con una intención muy clara, siento que terminó siendo igual muy a mi estilo. No suena como una bachata que tal vez haría alguien más. Entonces siento que al final la termino haciendo muy mía, y no fue intencional. Simplemente fue mi forma de darle la bienvenida a la bachata a mi vida, como “bueno, esto es para mí la bachata”, y siento que así como eso, todo eso va a estar pasando en mi disco.
La verdad es que le tengo mucho cariño y espero que cuando salga lo puedan recibir de esa misma forma. Hay mucho trabajo detrás, pero va a valer la pena, y me emociona muchísimo.




















